Escuela en Catar se convierte en el edificio impreso en 3D más grande del mundo
Redactado con inteligencia artificial.

Una escuela en Catar, construida con tecnología de impresión 3D de hormigón COBOD, se prepara para ser el edificio impreso en 3D más grande del mundo, con 30.000 m² de muros. La construcción ha alcanzado su etapa final, con la instalación de la cubierta y acabados interiores.
Detalles del Proyecto
La escuela en Catar, que se perfila como el edificio impreso en 3D más grande jamás construido, cuenta con muros levantados por una impresora 3D de hormigón COBOD. Este proyecto, anunciado en 2025, ha avanzado significativamente y se encuentra en su fase final, donde se están realizando las instalaciones de la cubierta y los acabados interiores.
Cronología de la Construcción
- Inicio de impresión: Junio de 2025
- Finalización de muros: Julio de 2026
- Finalización oficial de trabajos de impresión: Otoño de 2026
A pesar de los plazos iniciales, el proyecto ha experimentado retrasos, aunque el grupo UCC Holding ha confirmado que está cerca de completarse.
Especificaciones Técnicas
La escuela forma parte de un plan mayor que incluye la construcción de 14 centros educativos, de los cuales solo dos se realizarán utilizando impresión 3D. Cada escuela ocupa una superficie de 20.000 m² distribuida en dos plantas. En total, los muros de esta primera escuela suman 30.000 m² y se utilizaron más de 500 kilómetros de material.
La impresora 3D BODXL, una de las más grandes del mercado, fue utilizada para la construcción. Este dispositivo mide 50 metros de largo, 30 de ancho y 15 de alto, y su uso involucró un complejo proceso de desmontaje y reinstalación para cubrir toda la superficie del terreno.
Innovaciones en la Construcción
La impresión 3D permite crear formas que serían difíciles de realizar con métodos tradicionales, lo que ha dado lugar a muros ondulantes que reflejan las dunas del desierto catarí. Además, la impresión se llevó a cabo durante la noche para proteger el hormigón de las altas temperaturas.
La llegada de los primeros alumnos a la escuela permitirá evaluar el rendimiento del edificio en condiciones reales.